Ajuntament de Sant Guim de Freixenet Administraciones públicas Sant Guim de Freixenet Lleida

Es un topónimo que lleva el nombre de Sant Guim o Guillem, advocación que posee la iglesia de la población. Su castillo, hoy casi desaparecido, se cita en la documentación desde el año 1065, cuando aparece como kastro de Sancti Guilelmi.

SANT ANDREU Y SAN GUILLEM DE SANT GUIM DE LA RABASSA

Desde el siglo XI aparece bajo la advocación de San Andrés y San Guillermo. El edificio actual de estilo barroco fue levantado hacia el siglo XVII cuando ya se constata que es sufragáneo de Santa María de Freixenet. Previo a la puerta de acceso había un atrio con tres grandes arcadas, cuando han sido tapiadas para reconvertir este espacio en una pequeña capilla destinada al culto actual.

No conserva testimonios de su origen medieval. El edificio actual es un gran templo de una única nave de gran altura, estructurada en cinco tramos, el principal de los cuales destinado a presbiterio y con hornacinas laterales situadas a ambos lados de los tres tramos centrales; encima del primer tramo, apenas acceder al edificio, es levantó un gran corazón, del que aún se conservan testimonios de la barandilla policromada. El edificio anexo destinado a residencia fue levantado o ampliado a finales del siglo XVIII, como se constata en una dovela, de una puerta de acceso que conserva la fecha 1791, cuando ya no estaba en manos de los jesuitas. De unos pocos años antes, concretamente del año 1763, se conserva un banco utilizado para trasladar los ataúdes fúnebres; a pesar de tratarse de una pieza singular y de una datación excepcional su estado de conservación es muy deficiente.

Según un documento municipal de 1956 a partir del cual el municipio pasó a denominarse Sant Guim, el convento de Sant Guim, "que fué cargo de los regulares de la Compañía de Jesús, fué fundación doña Francisca y don Carlos de Calders y Merlès, señores del castillo de Sant Guim y de los Lugares de Freixanet y també Altadill ", según un testamento de 1641.

La compañía de Jesús fue expulsada de España por Carlos III acusada de instigar el conjunto de motines del año anterior. Fue una operación tan secreta, rápida y eficaz como la de la expulsión de los moriscos en 1609.

Los jesuitas añadieron un cuerpo de edificio destinado a residencia ya su lado edificaron la iglesia de tipo barroco con un pórtico muy espacioso. Posiblemente el arquitecto que dirigió las obras fue el mismo que levantó el seminario de San Justo que los jesuitas tenían en Vic; de hecho las escaleras y barandillas de la residencia de la Rabassa son muy similares a las de Vic.